
Hace apenas unos meses, Martín Zubimendi aterrizaba en el Arsenal como el fichaje que iba a resolver el problema del mediocentro defensivo en el conjunto de Mikel Arteta. 70 millones de euros pagados a la Real Sociedad, expectativas altísimas y un jugador que llegaba tras ser pieza clave en la selección española. El resultado, cinco partidos de competición esta temporada y cinco veces en el banquillo.
Nadie lo vio venir. Ni el propio Zubimendi, que según revela el medio catalán Sport, estaría dispuesto a hacer las maletas ya en enero si la situación no cambia. Arteta simplemente no cuenta con él como titular, y eso ha encendido las alarmas en el entorno del jugador vasco, que no está dispuesto a pasarse la temporada calentando banquillo en Londres.
Aquí es donde entra el Real Madrid. El club blanco lleva tiempo buscando un pivote posicional puro, ese perfil de mediocentro que dé equilibrio y salida de balón limpia, algo que el once de Xabi Alonso todavía no tiene del todo resuelto. Zubimendi encaja como un guante en ese rol, y desde Valdebebas ya lo saben.
Lo interesante es el componente económico. El Arsenal desembolsó 70 millones hace apenas unos meses, y en el Real Madrid manejan la idea de que una cifra similar podría bastar para cerrar la operación en el mercado invernal. No es una ganga, pero tampoco es una locura si se compara con lo que cuesta hoy un mediocentro de su perfil en el mercado europeo.
Conviene no perder de vista un detalle: la entidad merengue ya se planteó esta posibilidad en verano, y fue el propio Mourinho quien habría dado el visto bueno para intentarlo si el precio era razonable. Que la operación no se cerrara entonces no significa que esté descartada, más bien todo lo contrario. Ahora la diferencia es que Zubimendi ya no está cómodo, y un jugador incómodo suele presionar para salir.
Lo que se plantea en enero no es solo un fichaje más. Es la posibilidad de que un jugador señalado como solución para el Arsenal termine convertido, en cuestión de meses, en la pieza que le falta al Real Madrid. Pocas veces se ve un cambio de guion tan rápido en el mercado europeo, y eso es precisamente lo que lo hace tan llamativo.
Habrá que ver si el Arsenal está dispuesto a dejar salir a un jugador en el que invirtió tanto hace tan poco, o si prefiere aguantar la presión y esperar a que la situación se enfríe. De momento, todo apunta a que enero puede traer movimiento.





