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Jude Bellingham volvió a demostrar por qué el Real Madrid apostó fuertemente por él hace dos temporadas. En el minuto 80 del encuentro ante el Oviedo en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, el mediocampista inglés protagonizó una de las jugadas más brillantes de la noche en el Santiago Bernabéu, dejando sin aliento a aficionados y comentaristas por igual.
La jugada fue una obra de arte futbolística. Mbappé, ubicado en banda izquierda, encontró a Bellingham en la frontal del área con un pase preciso. El ‘5’ merengue controló el balón con una elegancia suprema, realizó un movimiento técnico espectacular que dejó desconcertados a los defensores del conjunto asturiano y definió con una potencia y colocación magistrales. El portero Escandell, a pesar de su esfuerzo, no tuvo ninguna opción ante el latigazo del británico que se coló imparable en la portería.
Fue un destello de ese Bellingham que maravilló a toda Europa en su primera temporada en la Casa Blanca, ese jugador determinante que combinaba llegada, técnica y gol en cada partido importante.
Álvaro Benito, reconocido comentarista de la Cadena SER y analista televisivo, no escatimó en elogios hacia el tanto del inglés. Sin embargo, sus palabras también llevaban implícita una crítica constructiva y un reto para el futbolista de cara al futuro inmediato.
“Qué poco le hemos visto esto a Bellingham esta temporada… Hay que recuperarlo para el año que viene”, afirmó el exjugador del Real Madrid con tono reflexivo, señalando una realidad que pocos pueden negar: el mediocampista no ha mostrado su mejor nivel durante esta campaña 2024-25.
Las palabras de Benito resonaron con fuerza porque expresan lo que muchos aficionados madridistas piensan. El británico ha estado lejos de ser ese jugador decisivo y diferencial que deslumbró en su debut con la camiseta blanca.
Los números no mienten y reflejan claramente la irregularidad de Bellingham en esta temporada. Con el gol ante el Oviedo, el centrocampista alcanzó apenas su séptima diana del curso en todas las competiciones, una cifra considerablemente inferior a los registros que exhibió en campañas anteriores.
Durante su primera temporada en el Real Madrid (2023-24), Bellingham se convirtió en una auténtica revelación, anotando más de 20 goles y convirtiéndose en una de las principales referencias ofensivas del equipo blanco. Su capacidad para llegar al área rival, su timing perfecto en los remates y su frialdad ante el portero lo convirtieron en un jugador prácticamente insustituible.
Sin embargo, esta temporada la historia ha sido diferente. Las lesiones, los cambios tácticos y quizás el desgaste acumulado han mermado su rendimiento. El inglés ha lucido menos protagonista, menos incisivo y, sobre todo, menos determinante en los momentos clave de los partidos.
Es importante contextualizar que el bajo rendimiento del ‘5’ merengue no ha sido un caso aislado. El Real Madrid en su conjunto ha atravesado una temporada irregular, con altibajos importantes que han afectado el desempeño colectivo del equipo.
La defensa ha mostrado fragilidades inusuales, el mediocampo ha carecido en ocasiones del control necesario y, en ataque, la falta de regularidad en la definición ha costado puntos valiosos. Prácticamente todos los jugadores de la plantilla han estado por debajo de su nivel habitual en algún momento de la temporada.
La salida de **Carlo Ancelotti** de la dirección técnica del club marca el inicio de una nueva era que podría beneficiar especialmente a jugadores como Bellingham, que necesitan recuperar su mejor versión. Un cambio en el cuerpo técnico a menudo trae consigo nuevas ideas tácticas y renovadas oportunidades para los futbolistas.
Si el Real Madrid aspira a recuperar el protagonismo en la lucha por los títulos importantes la próxima temporada, necesita imperiosamente que Jude Bellingham vuelva a ser ese jugador diferencial que fascinó a todos en su primer año.
El centrocampista inglés posee todas las cualidades para convertirse en uno de los mejores mediocampistas del mundo: técnica depurada, visión de juego, capacidad física, llegada al área y, cuando está inspirado, un olfato goleador envidiable. Su juventud (apenas tiene 21 años) es otro factor a su favor, lo que significa que su mejor fútbol aún está por llegar.
Para recuperar su mejor nivel, Bellingham deberá trabajar en varios aspectos. En primer lugar, mantener la continuidad física, evitando las lesiones que han interrumpido su ritmo competitivo esta temporada. En segundo lugar, adaptarse a las exigencias tácticas del nuevo proyecto deportivo que asuma el banquillo madridista.
También será fundamental que encuentre la confianza necesaria para volver a asumir responsabilidades en los momentos decisivos de los partidos. Ese gen competitivo que lo caracterizó en su primera temporada debe regresar con fuerza.
El golazo ante el Oviedo fue un recordatorio de todo lo que Jude Bellingham puede ofrecer cuando está en su mejor momento. Sin embargo, como bien señaló Álvaro Benito, esos destellos han sido demasiado escasos esta temporada.
El mensaje del comentarista no debe interpretarse como una crítica destructiva, sino como una llamada de atención constructiva. El Real Madrid invirtió grandes recursos en fichar a Bellingham porque creía en su potencial para convertirse en una leyenda del club. Ahora, tras una temporada complicada, el joven inglés tiene la oportunidad perfecta de demostrar que aquella inversión fue acertada.
La próxima campaña será crucial para definir la trayectoria de Bellingham en el Real Madrid. Con un nuevo proyecto técnico en marcha y la necesidad imperiosa de recuperar títulos, el escenario está preparado para que el ‘5’ blanco vuelva a brillar con luz propia. Solo queda esperar que el inglés acepte el desafío y recupere ese nivel que lo convirtió en uno de los jugadores más emocionantes del fútbol europeo.
**El Real Madrid necesita al mejor Bellingham. La afición lo espera. Y él tiene todo para demostrarlo.**





