
Kylian Mbappé ha protagonizado unas explosivas declaraciones tras el partido del Real Madrid ante el Oviedo este jueves en el Santiago Bernabéu, donde permaneció en el banquillo durante gran parte del encuentro. El astro francés ha desvelado sin tapujos que su suplencia responde a un castigo directo de Álvaro Arbeloa, actual entrenador interino del conjunto blanco, por no haber viajado a Barcelona para disputar el Clásico del pasado fin de semana.
“Estoy bien al 100%. No he jugado porque el míster me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla por detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo. Yo estaba para ser titular, es su decisión y siempre hay que respetarlo. No estoy enfadado”, aseguró Mbappé en declaraciones que han sacudido los cimientos del madridismo.
La decisión de Arbeloa de situar al francés como cuarta opción ofensiva ha generado un terremoto en Chamartín, especialmente teniendo en cuenta que Mbappé es uno de los fichajes más caros de la historia del club y llegó este verano como gran estrella para liderar el proyecto deportivo merengue.
Mbappé también se pronunció sobre su ausencia en el Camp Nou, admitiendo su frustración por no poder participar en uno de los partidos más importantes del calendario: “Fue una pena para mí no jugar el Clásico. Así es la vida. No podemos cambiar la opinión de la gente. He tenido momentos en mi carrera donde me han pitado. Es parte del negocio y de la vida. A veces no están felices, pero siempre están aquí”.
Estas palabras contrastan con la versión oficial que se manejó en su momento sobre problemas físicos que le impidieron viajar. Arbeloa, al parecer, interpreta que si no pudo desplazarse hace cuatro días, tampoco debía ser titular ante el Oviedo en casa.
El internacional francés no se limitó a hablar de su situación personal y realizó un análisis demoledor de la campaña del Real Madrid: “Empezamos bien la temporada, tuvimos todo. Después perdimos todo en la segunda parte. Duele mucho porque teníamos una estructura e idea de juego, pero lo perdimos todo. Tenemos que aceptar las críticas y volver el próximo año”.
“No hemos ganado títulos. Duele porque teníamos la oportunidad de hacer algo mejor, lo demostramos en la primera parte de la temporada. Eso no es el Madrid. Siempre hay que defender el club de la mejor manera posible”, argumentó Mbappé, en lo que muchos interpretan como otro palo a la gestión de Arbeloa durante estas últimas semanas al frente del equipo.
En medio de la controversia, Mbappé se acordó públicamente de Xabi Alonso, técnico del Bayer Leverkusen que sonó con fuerza para el banquillo madridista: “Tengo una gran relación con Xabi, va a ser un gran entrenador. Pero es pasado y hay que mirar hacia adelante”. Unas palabras que añaden más leña al fuego en un momento de máxima tensión en el vestuario blanco.
A pesar de la evidente tirantez, Mbappé intentó bajar el tono de la polémica, aunque con cierta ironía: “Con Arbeloa no tengo ningún problema. Hay que respetarlo. Tú tienes que aceptar la filosofía del entrenador y yo lo tengo que hacer mejor para jugar por delante de Vini, Gonzalo y Mastantuono”.
El tono irónico no pasó desapercibido para nadie, especialmente cuando el francés se coloca detrás de jugadores que, en teoría, deberían estar por debajo en la jerarquía ofensiva del equipo más laureado de Europa.
Estas declaraciones han despertado una nueva polémica en el Real Madrid y dejan al descubierto la profunda fractura existente entre Mbappé y Arbeloa. El técnico salmantino, según trasciende, considera que el delantero se “borró” deliberadamente del Clásico del Camp Nou, algo que habría motivado este castigo ejemplar.
La situación plantea serios interrogantes sobre el futuro inmediato del club, que afronta el final de temporada sin títulos y con graves problemas de convivencia interna. La gestión de Arbeloa, que llegó como solución temporal, se ha convertido en un foco más de conflicto en una temporada para olvidar en la Casa Blanca.
La directiva madridista deberá tomar decisiones importantes en las próximas semanas para reconducir una situación que amenaza con enquistarse y afectar seriamente a los planes de futuro del club.





