
Hay una contradicción que recorre toda la temporada de Kylian Mbappé, y no es menor: dejó el PSG para conquistar en el Real Madrid la Champions League que se le resistía en Francia. Un año después, el PSG levantó esa misma copa. Dos veces seguidas, de hecho. Mientras tanto, el Madrid se quedó sin los grandes títulos que se esperaban de él, y Mbappé no estaba allí para vivir lo que fue a buscar en Madrid.
Y sin embargo, esa misma temporada sin trofeos colectivos puede terminar entregándole el premio individual más importante del fútbol.
Los números explican por qué. Mbappé cerró 2025/26 como máximo goleador de LaLiga con 25 goles, ganando el Pichichi, y también como máximo artillero de la Champions con 15 tantos. En total, 42 goles en 44 partidos contando todas las competiciones. Después llegó el Mundial, donde volvió a repetir su mejor versión: diez goles, Bota de Oro, máximo goleador del torneo y un nuevo récord histórico al llegar a 22 goles acumulados en Copas del Mundo.
El argumento en contra es obvio: ni ganó la Champions con el Madrid ni el Mundial con Francia. Pero el argumento a favor pesa igual o más: nadie ha marcado tanto como él en los escenarios más grandes del fútbol mundial. Y el Balón de Oro, históricamente, ha sabido premiar temporadas así, donde los goles superan a los títulos.
Su principal rival para el premio, sin embargo, tiene justo lo que a Mbappé le falta. Fabián Ruiz ganó la Champions con el PSG y también el Mundial con España, presentando la candidatura de éxito colectivo total que el francés no puede igualar. Es el verdadero contraste de esta carrera: uno tiene los goles, el otro tiene los títulos. Detrás aparecen Rodri, Lamine Yamal, Dembélé y Messi, cada uno con argumentos propios, aunque ninguno con la combinación exacta de Fabián.
Lo que mantiene viva la candidatura de Mbappé es que no se ha detenido. Empezó la nueva temporada tal como cerró la anterior, anotando: cuatro goles en las primeras tres jornadas. Ante el Betis, sin embargo, tuvo una noche difícil y falló un penalti en el descuento que podría haber salvado al Madrid de su primera derrota del curso. Un tropiezo que no borra nada de lo anterior, pero que sí deja claro que esta pelea por el Balón de Oro sigue abierta, no resuelta.
La pregunta de fondo es incómoda para el fútbol moderno: ¿se premia al que más ganó o al que más hizo? Mbappé llevaba años esperando que ambas cosas coincidieran. Esta vez, puede que no haga falta. El Madrid todavía no le dio la Champions que fue a buscar. Pero él podría terminar dándole al Madrid un Balón de Oro que, hace apenas unos meses, parecía completamente fuera de alcance.





