Riquelme acusa a Florentino de mentir sobre sus avales: “Tercera vez que ataca nuestra legitimidad”

Riquelme acusa a Florentino de mentir sobre sus avales:

Enrique Riquelme pasó esta mañana de candidato prudente a rival frontal. Su equipo lanzó un comunicado directo contra Florentino Pérez, acusándolo de difundir “informaciones total y rotundamente falsas” sobre cómo consiguió los avales y quién financia su campaña. No es la primera vez. Ni la segunda. “De nuevo y por tercera vez en apariciones públicas, resulta inaceptable la actitud y las formas de Florentino Pérez”, advirtió el texto. La guerra por el Bernabéu ya tiene su primer golpe bajo la línea de flotación.

El centro del ataque de Riquelme está en algo concreto: Florentino habría citado informaciones falsas sobre una operación financiera de 2.000 millones de dólares vinculada al empresario. “Se apoyó en publicaciones por las que el propio medio ha pedido disculpas a esta candidatura”, señala el comunicado. Pérez lo mencionó públicamente para poner en duda la solvencia de su rival. Riquelme responde ahora con datos: “Una emisión de bonos corporativos en el mercado estadounidense al 7,25%, con una demanda de 8.000 millones de dólares. Un hito para América Latina.” Pero la réplica no se queda ahí. Según fuentes del entorno de la candidatura, el empresario lleva días aguantando insinuaciones en círculos madridistas sobre intermediarios turbios y avales sospechosos. “Quien debería explicar sus vinculaciones es el propio Florentino Pérez tras 20 años en el poder”, contraataca ahora Riquelme.

El segundo frente abierto por Florentino en campaña es más político: acusó a Riquelme de ser la continuidad de Ramón Calderón, el presidente que salió por la puerta de atrás en 2009. “Riquelme tenía 15 años en aquella época”, responde el equipo del empresario con sorna. Pero admiten un nombre: Antonio Medina, que sí estuvo con Calderón. La candidatura de Riquelme argumenta que Medina dimitió la semana pasada de su puesto en la Fundación Real Madrid —dirigida por Florentino— para sumarse al proyecto opositor. También mencionan a Juan Mendoza, hijo del expresidente Ramón Mendoza, que estuvo tres meses con Calderón antes de dimitir por desacuerdos. Florentino intenta pintar esta candidatura como un regreso al pasado conflictivo del club. Riquelme se defiende diciendo que su equipo es nuevo, joven y que el único vínculo histórico salió precisamente del entorno de Pérez.

El tercer golpe de Riquelme apunta a una zona más delicada: el señor Anas Laghari. El comunicado pide “transparencia total y explicaciones claras” sobre la influencia de Laghari en “operaciones estratégicas y con dudosas intermediaciones económicas, vinculadas al Real Madrid y a las palancas del Barcelona F.C.” Es la primera vez que un candidato menciona públicamente a una figura del entorno de Florentino relacionada con negocios del club. Según fuentes cercanas a la campaña de Riquelme, hay socios preguntando hace semanas por qué ciertos intermediarios recurrentes no aparecen en los informes oficiales. “Los socios merecen saber la verdad de lo que está pasando dentro del club”, insiste el texto. Florentino no ha respondido todavía. Pero el hecho de que Riquelme lo mencione abiertamente significa que tiene algo más guardado. O que está dispuesto a jugársela sin pruebas definitivas.

El empresario volvió a exigir un debate televisado público entre ambos candidatos. Florentino lleva años sin debatir con ningún rival. La última vez fue en 2006, contra Arturo Baldasano, y apenas duró 40 minutos. “Confrontar ideas con transparencia sobre el modelo de club, los proyectos y las sombras que rodean la actuación de parte del equipo de Pérez”, propone Riquelme. No es solo estrategia electoral. Si consigue forzar ese debate, el empresario logra un escenario donde Florentino ya no controla el relato. Si no lo consigue, podrá acusarlo de huir. En ambos casos, el daño ya está hecho: nadie esperaba que un candidato desconocido se atreviera a hablar así del hombre que gobierna el club desde 2000.

Riquelme cerró su comunicado con una frase calculada: “Nuestra candidatura seguirá con una campaña limpia, serena, centrada en las ideas de futuro.” Pero acababa de soltar acusaciones directas contra el presidente saliente, de mencionar intermediarios polémicos y de exigir explicaciones sobre vínculos económicos opacos. Limpia y serena no es exactamente lo que acaba de pasar. Lo que sí está claro es que Florentino ya tiene un rival que no se va a callar.

¿Responderá Pérez públicamente o dejará que su silencio hable por él?

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