
La primera grieta de la temporada en el Real Madrid llegó en La Cartuja, donde el Betis se llevó los tres puntos pese a un penalti no repetido y un gol anulado a los blancos. Mourinho no se quedó callado y cuestionó en rueda de prensa si el VAR desconocía el reglamento o simplemente no había querido intervenir. Esa reacción ha generado más ruido que la propia derrota.
Joaquín Sánchez, exjugador del Betis y ahora habitual en los micrófonos de la Cadena SER, no dejó pasar la oportunidad de contestarle con su estilo característico, entre bromas y dardos. Preguntado por Manu Carreño sobre las quejas del técnico portugués, el gaditano fue directo: Mourinho se está quejando muy pronto, hay que decirle que queda mucha Liga, para ganarle al Madrid se tienen que dar muchas cosas y el reglamento nos ha dado la razón.
La frase, lejos de ser una simple boutade, resume bastante bien el sentir de buena parte del beticismo y de quienes ven con hartazgo las protestas recurrentes del banquillo blanco. Joaquín se amparó en que el reglamento respaldaba la decisión arbitral de no repetir el lanzamiento de Mbappé, aunque evitó entrar en detalles técnicos sobre la jugada.
Y ahí está la parte más interesante del asunto: la polémica real. La IFAB establece que si el jugador que invade el área no tiene ambos pies dentro, no procede repetir el penalti. Bartra, el bético señalado, pisaba la línea del semicírculo, y existe una duda razonable sobre si su contacto con el césped era pleno o no. El VAR, en la práctica, se decantó por la interpretación menos favorable para el Real Madrid, algo que no todos los analistas arbitrales comparten como una lectura incuestionable.
Aquí es donde conviene matizar el discurso de Joaquín: decir que el reglamento les da la razón sin fisuras es simplificar una jugada que, en el fondo, admite lectura. No se trata de blanquear las quejas de Mourinho, que efectivamente llegan pronto y con un tono que ya conocemos de sobra, pero tampoco de cerrar el debate arbitral con una frase ingeniosa en la radio.
Lo cierto es que el Real Madrid de Mourinho ha decidido no bajar la cabeza ante lo que considera despropósitos arbitrales, una postura que divide opiniones: para unos es prepotencia recurrente, para otros una forma legítima de señalar errores que afectan a la competición. Mourinho fue claro al respecto, apuntando que prefiere pensar que el colegiado del VAR simplemente desconocía el reglamento antes que asumir mala fe.
Lo que queda claro es que la temporada del Madrid ya no es un camino de rosas, y que cada tropiezo va a venir acompañado de un cruce de declaraciones. Joaquín puso la cuota de humor bético; Mourinho, la de polémica arbitral. Y la Liga, efectivamente, todavía tiene mucho recorrido por delante.





