
Mientras el resto de candidatos guarda silencio, Kylian Mbappé ha decidido hacer campaña abierta por el Balón de Oro. Ruedas de prensa, entrevistas a France Football, declaraciones en medios franceses: el francés no esconde que quiere el premio y cree merecerlo. Su argumento es sólido en lo individual, fue el máximo goleador de LaLiga, de la Champions League y del Mundial, y en este último torneo se convirtió en el máximo anotador histórico de la competición.
Pero hay una voz que pone matices a esa narrativa. Julen Guerrero, exjugador del Athletic Club, ha cuestionado en Radioestadio que se compare al parisino con Cristiano Ronaldo, tal y como ha ocurrido en las últimas semanas. Para el vasco, la diferencia está en lo colectivo: “Le pueden comparar con Cristiano, pero él con el Real Madrid consiguió bastantes títulos y Mbappé todavía no los ha conseguido”, señaló.
Guerrero fue más allá y advirtió que ese protagonismo público puede jugarle en contra: “A lo largo de esta trayectoria veremos si no le pueden perjudicar, porque le van a observar todavía más en todo lo que hace”. Es decir, cuanto más se exponga Mbappé reclamando el galardón, más se le exigirá que lo respalde con trofeos de equipo.
Y ahí está el punto débil de su candidatura. Tras dos temporadas en el Real Madrid, Mbappé no ha levantado ni LaLiga, ni la Copa, ni la Supercopa de España, ni la Champions League. Para un club acostumbrado a medir a sus estrellas por títulos y no solo por estadísticas individuales, ese vacío empieza a pesar. Si su etapa blanca termina sin ninguno de esos trofeos, será difícil no hablar de fracaso, por más goles que acumule.
Guerrero lo resume con una frase que define bien el dilema: “Es un goleador nato… pero la afición busca que eso se convierta en títulos colectivos, porque al final es lo que se busca en el fútbol”. Y el problema no es solo suyo. Todo el vestuario merengue necesita dar un salto de calidad, dejar atrás las dinámicas irregulares de las últimas temporadas y demostrar que los buenos resultados no son casualidad, sino trabajo sostenido.
Mbappé sabe que se espera mucho más de él. Y, según se cuenta desde su entorno, no le quitan el sueño las críticas: entiende que todas las grandes leyendas del Real Madrid pasaron por procesos similares antes de irse entre ovaciones. La pregunta es si esta vez el guion se repetirá, o si el Balón de Oro llegará antes que la Champions.





