
Kylian Mbappé compareció este lunes en rueda de prensa previa al duelo del Real Madrid ante el Inter de Milán por la primera jornada de la Fase de Liga de la Champions. Entre los temas abordados, el francés se refirió por primera vez de forma pública a su relación con José Mourinho, quien tomó las riendas del banquillo merengue en este arranque de temporada.
El delantero fue directo: Mourinho trae lo que trae de toda su carrera, sabe dar la motivación a todo su grupo para ir en la misma dirección y ganar los partidos. Una definición breve pero elocuente, viniendo de uno de los futbolistas más determinantes del vestuario.
Mbappé también quiso despejar cualquier duda sobre posibles tensiones internas tras el cambio de entrenador. Según explicó, el ambiente en el grupo no cambió respecto a la temporada anterior: es igual que el año pasado, simplemente con un entrenador diferente, el ambiente siempre estuvo igual.
Sin embargo, lo que verdaderamente encendió la conversación no fueron las palabras del atacante, sino las de su propio entrenador. Mourinho, en la misma comparecencia, decidió reabrir la polémica generada por el penalti señalado a favor de Mbappé ante el Betis, jugada que terminó con acusaciones de invasión en el área y que no fue revisada nuevamente por el VAR pese a la controversia.
El portugués fue incisivo: quiero saber si el penalti no se repitió porque en el VAR no saben el reglamento o si es porque no han querido aplicarlo. Fue más allá al señalar que, de tratarse de desconocimiento normativo, el responsable debería directamente dejar de trabajar en el sistema de videoarbitraje. Y advirtió: si fue porque no han querido, es aún peor.
Mourinho no se guardó nada al plantear que, como mínimo, el árbitro principal debería haber sido llamado a revisar la jugada en el monitor. Prefiero pensar que fue por honestidad, que no conocían bien el reglamento, aclaró, aunque remarcó que si ese fuera el caso, esas personas no deberían continuar en el VAR.
El técnico se cuidó de dejar un mensaje final: no perdimos por eso, dijo, desvinculando el resultado del partido de la polémica arbitral. Pero insistió en que, como entrenador de una competencia de la magnitud de la Champions, merece una explicación sobre por qué esa jugada no fue revisada.
Mientras Mbappé se enfoca en el rendimiento colectivo y elogia el liderazgo de su entrenador, es Mourinho quien mantiene abierto un frente que promete seguir dando de qué hablar en los próximos días, justo en la previa de un compromiso europeo de máxima exigencia ante el Inter.





